Muere Luis Aragonés
Muere Luis Aragonés
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El ex seleccionador nacional
falleció a los 75 años de edad a causa de una leucemia mantenida en
secreto durante los últimos dos meses
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Jugador de Getafe, Oviedo,
Recreativo y Betis entre otros, fue en el Atlético de Madrid donde se
hizo grande, sobre todo con el gol al Bayern Múnich en la final europea
de 1974
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Heredero del banquillo nacional tras
la etapa de Iñaki Sáez, la remodelación del equipo nacional bajo su
cargo comenzó dejando fuera a Raúl y terminó con el título de 2008
las 6.15 de la mañana Luis Aragonés ha fallecido en la clínica
Cemtro de Madrid. Con 75 años, el 'sabio de Hortaleza', que no entrenaba
desde 2009, deja tras de sí un legado inigualable para el fútbol
español, un modelo, un estilo, una forma de entender el juego que con él
en el banquillo sirvió para la Roja rompiera la maldición de cuartos y
diera el primer paso hacia lo que es hoy en día, la mejor selección del
mundo.
Durante seis minutos, el Atlético de Madrid fue campeón de Europa.
Aquel gol de falta de Aragonés en el estadio de Heysel ante el Bayern
Múnich de Franz Beckenbauer y Sepp Maier
fue el momento de mayor gloria rojiblanca, el avance de lo que
'Zapatones' le daría al fútbol español, de lo que estaba por llegar. Con
tres títulos de Liga y dos Copas del Rey en su palmarés como jugador
del Atlético -antes pasó por Getafe, Real Madrid, Recreativo, Hércules,
Úbeda, Oviedo y Betis-, su gran éxito llegó desde los banquillos.
Precisamente después de aquella final de la Copa de Europa -el
Atlético perdió finalmente, aunque gracias a la renuncia del Bayern se
proclamaría campeón de la Intercontinental-, al comienzo de la temporada
1974-75, el Atlético le ofreció el banquillo y, a pesar de haber jugado
10 partidos, no declinó la oferta, quizás la de mayor trascendencia
para el fútbol español.
Atlético, Betis, Barça, Espanyol, Sevilla... Y así hasta nueve
clubes, sumando una Liga, cuatro Copas del Rey, una Supercopa e,
incluso, un ascenso a Primera. Así hasta la selección nacional, en 2004,
donde toda España comprendió la devoción que le profesaba el Vicente
Calderón.
Luis Aragonés, con la Eurocopa en 2008.
Sustituyendo a Iñaki Sáez como seleccionador,
Aragonés, que prometió abandonar el puesto si no alcanzaba las
semifinales del Mundial de Alemania, en 2006, se mantuvo en el cargo
tras la derrota ante Francia en octavos y acometió una remodelación del
equipo nacional en la que se enfretó a auténticos retos. Suya fue la
decisión de dejar fuera a Guti, a Cañizares, a Raúl... Suya fue la decisión y el tiempo le dio la razón.
Manteado por todos sus jugadores en el estadio Ernst Happel de Viena tras aquel gol de Fernando Torres, después de que España alcanzase la gloria europea
por segunda vez, Aragonés decidió poner punto y final a su trayectoria
como seleccionador. El trabajo estaba hecho, dejaba un equipo campeón y
el sello de un fútbol diferente, único, en un equipo con potencial y
futuro por delante.
Mientras Vicente Del Bosque amoldaba la herencia y
convertía a España en campeona mundial, Zapatones se fue a Turquía,
donde entrenó al Fenerbahçe de Estambul. Sería su último destino como
entrenador. En 2009 lo dejó y aunque hace pocos meses negaba que tuviera intención de retirarse,
que aún le quedaban fuerzas para seguir en los banquillos, las fuerzas
ya le habían abandonado. Igual que hoy él ha dejado huérfano al fútbol
español a causa, según confirmó el doctor Pedro Guillén, de una leucemia
mantenida en secreto los últimos meses.
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