Conductor de carreras desafía la muerte.
El piloto, de 55 años, sufre conmoción cerebral y daños en un pulmón
Brian Gillespie ha vuelto a nacer. El piloto sufrió un espeluznante accidente a 300 kilómetros por hora cuando intentaba batir el récord de velocidad al volante de su Hasport Hondata Insight. El intento tuvo lugar en el desierto de Mojave (California) y viendo las imágenes, está claro que sólo un milagro ha permitido al piloto seguir con vida.
Las medidas de seguridad con las que contaba el coche han sido vitales para evitar un fatal desenlace.
Gillespie, de 55 años, sufre conmoción cerebral y uno de sus pulmones
ha sufrido muchos daños, por lo que se va a ver obligado a pasar una
larga temporada en el hospital.

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