sábado, 18 de enero de 2014

La cueva de Altamira volverá a recibir visitas de forma experimental tras 12 años.

La cueva de Altamira volverá a recibir visitas de forma experimental tras 12 años.

La cueva de Altamira, en Santillana del Mar (Cantabria), volverá a recibir visitantes de forma experimental tras 12 años para analizar el impacto de la presencia humana antes de decidir de forma definitiva sobre la reapertura, según se ha anunciado este sábado en el Patronato. Estas visitas serán de cinco personas a la semana, para dar continuidad a los estudios que se están realizando sobre el estado de la cueva, y en agosto se conocerán los resultados y se decidirá si en el futuro Altamira puede recibir visitas de manera continuada. 'Capilla Sixtina' Considerada la Capilla Sixtina del arte rupestre, la cueva de Altamira fue descubierta en el siglo XIX. Las pinturas de la cueva, situada a 160 metros sobre el nivel del mar, en un cerro de calizas del cretácico, fueron identificadas en 1879 por el naturalista santanderino Marcelino Sanz de Sautuola, después de que su hija de diez años las descubriera fortuitamente. El 25 de abril de 1924 fue declarada monumento nacional por decreto ley Pero Sanz de Sautuola no vio reconocida en vida la importancia del descubrimiento, ya que falleció en 1888 y no fue hasta principios del siglo XX cuando las pinturas de Altamira, declaradas patrimonio de la humanidad en 1985, obtuvieron la relevancia merecida. Abierta al público en 1917, el 25 de abril de 1924 fue declarada monumento nacional por decreto ley y se convirtió en uno de los lugares más visitados de España. Estructura El de Altamira es el yacimiento paleolítico más importante de España: posee una planta con dos tramos acodados de 270 metros de longitud, con obras de arte rupestre en todo su recorrido. Correspondiente a las culturas solutrense y magdaleniense, la estructura de la cueva consta de tres zonas: un vestíbulo con luz natural, habitado desde comienzos del Paleolítico Superior; la gran Sala de los Polícromos; y otras salas y corredores con manifestaciones artísticas pero de menor importancia. Altamira conserva más de 260 pinturas y grabados Así, aunque Altamira conserva más de 260 pinturas y grabados, el conjunto más importante se encuentra en el techo de la Sala de los Polícromos. Se trata de una bóveda de 18 metros de largo por 9 de ancho, que contiene más de treinta figuras, con representaciones de bisontes, caballos, jabalíes y ciervos, unas figuras polícromas, rojas y negras, que se superponen entre sí adaptándose a los salientes de la roca, para dar sensación de relieve. Desde su apertura al público, recibió tal afluencia de visitas que en 1970, durante la Reunión Internacional de Ciencias Pre y Protohistóricas en Santander, se alertó de su paulatino deterioro tras la transformación de su microclima, invariable durante milenios. En 1976, una comisión investigadora creada por la Dirección General de Bellas Artes reafirmó el deterioro del conjunto pictórico, y en 1977 se acordó su cierre. Réplica Después de exhaustivos estudios, Altamira se reabrió en 1982, pero de forma limitada: sólo 8.500 personas podían visitar la cueva al año. Debido a su estado, se comenzó a idear una réplica de las cuevas, cuyo anteproyecto, realizado por el arquitecto Juan Navarro Baldeweg, fue aprobado en 1994. El 17 de julio de 2001 fue inaugurado por los reyes el complejo Nueva Altamira La primera piedra de la réplica se colocó el 29 de octubre de 1997, y el 17 de julio de 2001 fue inaugurado por los reyes el complejo Nueva Altamira. Este complejo alberga, además de lo que se conoce como Neocueva, una superficie de 620 metros cuadrados en la que se reproducen, a tamaño natural, la entrada y el interior de la Sala de los Polícromos. A pesar de que en 2010 el Patronato decidió reabrir la cueva al público con restricciones, finalmente se acordó constituir un grupo internacional de expertos para fijar las condiciones en las que se realizaría, y en agosto de 2012 se aprobó un programa de investigación sobre este asunto. En el mundo existen otras tres reproducciones de Altamira: en el Museo de la Técnica de Munich (Alemania), en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid y en el parque temático de Ise-Shima, en Japón.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2033149/0/cueva-altamira/volvera-recibir/visitas-forma-experimental/#xtor=AD-15&xts=467263
 Unas 200 personas elegidas aleatoriamente conemplarán la cueva original en los próximos 8 meses, divididos en grupos de 5 visitantes a la semana.

La cueva de Altamira, en Santillana del Mar, volverá a recibir visitantes de forma experimental tras doce años para analizar el impacto de la presencia humana antes de decidir de forma definitiva sobre la reapertura, según se ha anunciado hoy en el Patronato.
Estas visitas serán de cinco personas a la semana, para dar continuidad a los estudios que se están realizando sobre el estado de la cueva, y en agosto se conocerán los resultados y se decidirá si en el futuro Altamira puede recibir visitas de manera continuada. 
En todo caso sería una reapertura muy pautada y formaría parte de un proyecto experimental. El encuentro, que ha comenzado pasadas las once de la mañana, está presidido por el presidente cántabro y del Patronato, Ignacio Diego, y se prevé que dure hora y media, aproximadamente. En la reunión también están el presidente del Banco Santander y de la Fundación Botín, Emilio Botín, que es secretario del Patronato; el secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle; el director del Museo Altamira, José Antonio Lasheras; el consejero de Educación, Cultura y Deportes de Cantabria, Miguel Ángel Serna; el director general de Cultura, Joaquín Solanas; el rector de la Universidad de Cantabria, José Carlos Gómez-Sal; el vicerrector de Internacionalización de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Sebastián Coll; o el alcalde de Santillna del Mar, Isidoro Rábago. 

La nueva fase del Programa de Investigación para la Conservación preventiva y régimen de acceso de la cueva de Altamira. El objetivo de esta fase es analizar el impacto que la presencia humana puede ocasionar sobre la conservación de este bien Patrimonio Mundial. Para ello se realizarán visitas de carácter experimental en las que participará el público en general.

Seis personas a la semana

Según la planificación propuesta, se realizará una visita a la semana entre los meses de enero y agosto de 2014. Los grupos estarán formados por seis personas (cinco visitantes y un guía) y se someterán a los protocolos de accesibilidad establecidos conforme a la investigación previa recopilada en la primera fase del Programa científico. El periodo de vistas experimentales podrá sufrir modificaciones y cambios en función del Programa de Investigación.

Se ha calculado una participación aproximada de 192 personas en los ochos meses que durará esta segunda fase del estudio. La gestión de las visitas experimentales se realizará desde el propio Museo de Altamira, en donde se efectuará una selección aleatoria entre los visitantes del museo que se encuentren en el mismo en los días programados para la visita experimental. 
Para poder participar en esta actuación con fines científicos, a su entrada al museo, el día en el que se vaya a llevar a cabo la visita, se ofrecerá a los visitantes que lo deseen rellenar un formulario con sus datos de contacto. Asimismo, se informará de las limitaciones de accesibilidad física que presenta la cueva. Una hora antes de la entrada a la cueva se extraerán aleatoriamente cinco formularios que identifiquen a los visitantes elegidos y se les comunicará su elección.

Protocolos para la visita

El Programa de Investigación ha definido unos protocolos de acceso que establecen una duración de la visita de 37 minutos y un itinerario con tiempos de permanencia definidos para cada estancia.
Los visitantes deberán vestir monos desechables, gorro, guantes, mascarillas, así como un calzado especial o lavado de suelas -elementos que facilitará el Museo-. No se permitirá el contacto con la roca y la toma de imágenes.
En las visitas se controlará en el interior de la cueva la temperatura del aire y de la roca, la humedad relativa del aire, la contaminación microbiológica, las aguas de infiltración, el radón y el CO2, entre otros. En el exterior, se controlará la temperatura del aire, la del suelo, la humedad relativa, la microbiología, la humedad específica, la presión atmosférica y el CO2.
 
Los resultados de esta fase tendrán que definir la incidencia de la entrada de personas en la cueva y sus posibles efectos en la conservación y estabilidad de la cavidad, lo que condicionará la futura gestión del bien cultural. 
Las conclusiones se recogerán en el Plan de Conservación Preventiva de la cueva de Altamira, herramienta que será fundamental en la gestión del bien cultural. La finalización de la investigación está prevista en agosto de 2014.
La cueva de Altamira, en Santillana del Mar (Cantabria), volverá a recibir visitantes de forma experimental tras 12 años para analizar el impacto de la presencia humana antes de decidir de forma definitiva sobre la reapertura, según se ha anunciado este sábado en el Patronato. Estas visitas serán de cinco personas a la semana, para dar continuidad a los estudios que se están realizando sobre el estado de la cueva, y en agosto se conocerán los resultados y se decidirá si en el futuro Altamira puede recibir visitas de manera continuada. 'Capilla Sixtina' Considerada la Capilla Sixtina del arte rupestre, la cueva de Altamira fue descubierta en el siglo XIX. Las pinturas de la cueva, situada a 160 metros sobre el nivel del mar, en un cerro de calizas del cretácico, fueron identificadas en 1879 por el naturalista santanderino Marcelino Sanz de Sautuola, después de que su hija de diez años las descubriera fortuitamente. El 25 de abril de 1924 fue declarada monumento nacional por decreto ley Pero Sanz de Sautuola no vio reconocida en vida la importancia del descubrimiento, ya que falleció en 1888 y no fue hasta principios del siglo XX cuando las pinturas de Altamira, declaradas patrimonio de la humanidad en 1985, obtuvieron la relevancia merecida. Abierta al público en 1917, el 25 de abril de 1924 fue declarada monumento nacional por decreto ley y se convirtió en uno de los lugares más visitados de España. Estructura El de Altamira es el yacimiento paleolítico más importante de España: posee una planta con dos tramos acodados de 270 metros de longitud, con obras de arte rupestre en todo su recorrido. Correspondiente a las culturas solutrense y magdaleniense, la estructura de la cueva consta de tres zonas: un vestíbulo con luz natural, habitado desde comienzos del Paleolítico Superior; la gran Sala de los Polícromos; y otras salas y corredores con manifestaciones artísticas pero de menor importancia. Altamira conserva más de 260 pinturas y grabados Así, aunque Altamira conserva más de 260 pinturas y grabados, el conjunto más importante se encuentra en el techo de la Sala de los Polícromos. Se trata de una bóveda de 18 metros de largo por 9 de ancho, que contiene más de treinta figuras, con representaciones de bisontes, caballos, jabalíes y ciervos, unas figuras polícromas, rojas y negras, que se superponen entre sí adaptándose a los salientes de la roca, para dar sensación de relieve. Desde su apertura al público, recibió tal afluencia de visitas que en 1970, durante la Reunión Internacional de Ciencias Pre y Protohistóricas en Santander, se alertó de su paulatino deterioro tras la transformación de su microclima, invariable durante milenios. En 1976, una comisión investigadora creada por la Dirección General de Bellas Artes reafirmó el deterioro del conjunto pictórico, y en 1977 se acordó su cierre. Réplica Después de exhaustivos estudios, Altamira se reabrió en 1982, pero de forma limitada: sólo 8.500 personas podían visitar la cueva al año. Debido a su estado, se comenzó a idear una réplica de las cuevas, cuyo anteproyecto, realizado por el arquitecto Juan Navarro Baldeweg, fue aprobado en 1994. El 17 de julio de 2001 fue inaugurado por los reyes el complejo Nueva Altamira La primera piedra de la réplica se colocó el 29 de octubre de 1997, y el 17 de julio de 2001 fue inaugurado por los reyes el complejo Nueva Altamira. Este complejo alberga, además de lo que se conoce como Neocueva, una superficie de 620 metros cuadrados en la que se reproducen, a tamaño natural, la entrada y el interior de la Sala de los Polícromos. A pesar de que en 2010 el Patronato decidió reabrir la cueva al público con restricciones, finalmente se acordó constituir un grupo internacional de expertos para fijar las condiciones en las que se realizaría, y en agosto de 2012 se aprobó un programa de investigación sobre este asunto. En el mundo existen otras tres reproducciones de Altamira: en el Museo de la Técnica de Munich (Alemania), en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid y en el parque temático de Ise-Shima, en Japón.

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La cueva de Altamira volverá a recibir visitas de forma experimental tras 12 años

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